MURIÓ SIN PODER HABLAR NI MOVERSE. PERO DEJÓ UN DESGARRADOR MENSAJE A SU ENFERMERA…LEER.
Escribió lo que no podía decir.
Todos los días ancianos son dejados en hogares porque sus familias no pueden cuidar de ellos.
Cuando esto pasa, se les suele olvidar la existencia de sus abuelos, padres, tíos, y su estadía pasa por la responsabilidad de las enfermeras del lugar. Muchas veces ni ellas se dan cuenta o se preocupan con dedicación de cada uno de los pacientes. No porque no quieran si no porque no tienen el tiempo que les gustaría.
Cuando esto pasa, se les suele olvidar la existencia de sus abuelos, padres, tíos, y su estadía pasa por la responsabilidad de las enfermeras del lugar. Muchas veces ni ellas se dan cuenta o se preocupan con dedicación de cada uno de los pacientes. No porque no quieran si no porque no tienen el tiempo que les gustaría.
Esto le pasó a Mak Filiser. Un hombre de 86 años que murió solo en un hogar para ancianos. Sus parientes ya no lo llamaron más y murió solo en el geriátrico.
Cuando esto sucedió las enfermeras comenzaron a limpiar su cuarto. Sin esperanzas de encontrar nada, ya que Filiser no tenía nada. Pero se equivocaron. Una de ellas encontró un poema. Le conmovió tanto que lo imprimió e hizo copias para todo el personal.

Viejo malhumorado
¿Qué ven enfermeras?, ¿qué ven?
¿Qué están pensando…cuando me miran?
Un viejo malhumorado…no muy inteligente.
¿De poca costumbre…y ojos lejanos?
Que babea su comida…y no responde.
Cuando dicen gritando…”me gustaría que trataras”.

Y siempre está perdiendo un zapato o un calcetín.
Quien, resistiéndose o no…les permite hacer lo que quieran.
Con baños y comida…se llena mi día.
¿Es eso lo que piensan?, ¿es eso lo que ven?
Entonces abran sus ojos, no me están mirando a mí.
Les diré quien soy…mientras estoy aquí sentado.
Soy el hijo menor de diez…con un padre y una madre.

Hermanos y hermanas…que se aman unos a los otros.
Ahora soy un viejo…y la naturaleza es cruel.
Ahora hay una piedra…donde había un corazón.
Pero dentro de este caparazón viejo hay un hombre joven que todavía vive.
Así que habrán sus ojos…ábranlos y vean.
No a un viejo malhumorado.
Vean más de cerca…véanme..A MI

Es realmente conmovedor ver a una persona sola, sabiendo que podría tener a alguien que se preocupara por él. El mensaje de este anciano es impresionante y deja una lección para todos. No se olviden de sus seres queridos, denles compañía. Y aprovechen la vida al máximo.
¿Y tú, qué opinas de este poema?
fuente:www.upsocl.com
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curiosidades
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