Los
especialistas afirman que la falta de información puede resultar
nociva para nuestra salud vaginal y sexual. Las mujeres realizamos
numerosas rutinas perjudiciales para la vagina que pueden afectarnos
seriamente. ¡Debes dejar de practicar estas rutinas!
La
falta de información, o el bombardeo de ella, sumado a la actividad
sexual, hacen que las mujeres nos preocupemos mucho más por la salud
e higiene íntima. Sin embargo, algunas de las prácticas que
llevamos a cabo no son tan beneficiosas como creemos.
Si
bien es importante mantener la vagina limpia, esta zona de nuestro
cuerpo cuenta con sus propios mecanismos para liberarse de bacterias
y hongos. Nuestras actividades deben fomentar esta correcta
funcionalidad, de lo contrario podemos afectar la flora vaginal y
volvernos más propensas a padecer algún tipo de enfermedad.
Estas
son las 5 rutinas perjudiciales para la vagina que alteran su pH,
dañan su flora y generan mal olor… todas las consecuencias que
queremos evitar.
5
rutinas perjudiciales para la vagina.
Baños
de vapor.
Los baños de vapor se hicieron relativamente famosos al
ser explicados y avalados por celebridades de Hollywood. Los baños
de vapor consisten en mezclar ciertas hierbas y realizar una gran
cantidad de infusión. Luego, el preparado humeante se coloca en un
taburete y la persona debe sentarse sobre él.
Los
vapores limpian la vagina y, teóricamente, ayudan a prevenir
infecciones. Sin embargo, los ginecólogos aseguran que estas son
rutinas perjudiciales para la vagina. Las hierbas más utilizadas son
el ajenjo, la artemisa y otras aromáticas. Además de no asegurar
una limpieza profunda, los vapores pueden causar lesiones o
quemaduras graves en la zona íntima.
Duchas
vaginales.
La
creencia popular asegura que las duchas vaginales son excelentes para
prevenir infecciones y evitar el mal olor. Sin embargo, estas
prácticas eliminan la flora bacteriana que protege la vagina y
altera seriamente el pH.
Nuestra
zona íntima contiene bacterias beneficiosas que contienen su propio
mecanismo de limpieza. Las duchas vaginales, por el contrario, al
eliminarlas favorece el desarrollo de graves infecciones que pueden
conducir a la infertilidad, en casos más serios
Si
deseas limpiarla, no lleves a cabo estas rutinas perjudiciales para
la vagina, asea sólo la piel externa: la vulva. Procura hacerlo de
adelante hacia atrás.
Detergentes
y perfumes íntimos.
Los
productos de limpieza íntima contienen numerosos químicos
innecesarios. Aunque algunos respeten el pH normal de nuestra zona
íntima, los desinfectantes, detergentes y perfumes que contienen
pueden causarnos irritación, alergias o picazón.
Los
jabones y detergentes, además, eliminan los aceites naturales que
protegen la piel y pueden conducir a una severa resequedad. Esto
puede favorecer el desarrollo de infecciones cutáneas y
desproteger
el tracto urinario. Para limpiar la zona, utiliza sólo agua tibia y
no lleves a cabo ninguna de las rutinas perjudiciales para la vagina
que nos venden las grandes industrias.
Perforaciones.
Aunque
algunas perforaciones aseguran mayor satisfacción sexual, es
necesario que las realices en lugares habilitados. En primer lugar,
las perforaciones en la zona íntima están completamente
desaconsejada por los especialistas debido a los riesgos que
implican.
Si
aun así deseas realizarlas, debes saber que en algunos lugares del
mundo esta técnica no está debidamente regulada. Dirígete a
lugares habilitados y con personal especializado.
Tratamientos
con aceites esenciales.
Los aceites esenciales son excelentes en el
tratamiento de casi cualquier enfermedad; pero utilizarlos sin una
consulta previa puede resultar un tipo de “automedicación”
riesgosa. Si no sabes utilizarlos correctamente, los aceites pueden
causar quemaduras, infecciones, lesiones cutáneas, alergias, etc.
Esto
se debe a que estamos utilizando extractos concentrados de las
plantas y deben ser previamente diluidos, además de conocer con
exactitud cuáles son sus compuestos activos.